Qué significa el I Ching... para mí?

 


       Si llegaste hasta aquí ya sabrás lo que significa para ti. Lo más valioso para el I Ching es tu verdad y está plasmado explícitamente en el hexagrama 61-Chung Fu, La Verdad Interior. Por lo tanto, cualquier otra cosa que te digan o leas, tómalas como apenas otras verdades posibles provenientes de otras experiencias, que puede coincidir o no con la tuya, pero si aportan matices a tu paisaje, tómalas. Valoro infinitamente a los eruditos de quienes me nutro a diario, pero mi naturaleza es pragmática y sólo desde ese lugar puedo dar mi testimonio.

       Conocí este enigmático libro/amigo en 1978 y hasta hoy me desvela su aplicación práctica. Lo que sobra hoy es información y es muy simple acceder a ella, yo comencé esta aventura de la mano de un par de autores y a pura prueba y error. La información era escasa y cara. 

       Por las mañanas trabajaba en la librería esotérica "Paracelso" (Córdoba, Argentina), propiedad de un enorme amigo que hasta hoy conservo. Por las tardes estudiaba electrónica, y en los ratos libres me encantaba desarmar y armar cualquier cosa (o al menos intentarlo). 

       Agnóstico y antirreligioso, al conocer en profundidad a los ocultistas y mercaderes de la New Age de aquel entonces, terminé por rechazar a la inmensa mayoría de sus prácticas y una profunda desconfianza en gurús, sectas y pseudos maestros con poderes paranormales o iluminados por no se quien. Verlos actuar con sus inocultables desvaríos, algunos incluso, peligrosos y hasta perversos, me mantuvo a salvo de sus garras. 

       El lado "B" de aquella experiencia fue tener al alcance de mis manos y gratuitamente, verdaderos visionarios de la talla de Krishnamurti, Gurdjieff, Jung, Nietzsche, Hesse y tantos otros que me abrieron las puertas a universos cuánticos. En uno de esos estantes cruzamos miradas con un libro por el que nadie preguntaba. El I Ching. 

       La primera versión a la que tuve acceso fue la de Victor H. Morel (1972) que a cada párrafo del I Ching, lo comparaba con alguna cita bíblica. Era de un tamaño exagerado, tapas duras y comparada con la versión de Richard Wilhelm (1979) que conociera posteriormente, diría que no superaba la categoría de un breve resumen a modo de introducción. Pero eso no importó, tres monedas tiene cualquiera y así comenzamos el diálogo.

Superpongo la versión completa de Wilhelm sombre la de Morel para destacar su enorme tamaño.

       Puedo asegurar que durante largo tiempo no entendía ni intuía absolutamente nada que pudiese tener alguna conexión con lo que para mí era la realidad y la razón. Tal vez eso fue lo mejor que pudo sucederme, pues mi espíritu de "desármalo para entender", me llevó a seguir intentando. Si aquello no funcionaba ¿cómo se había mantenido vigente tantos milenios sin instituciones mercantilistas que lo respaldaran?... debía seguir investigándolo.  

"Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente dirigirá tu vida y tú le llamarás destino."- Carl Jung -

       Tiempo más tarde robaron mi moto y la policía la dio por perdida. Llamé a mi amigo, el dueño de la librería, para pedirle que me ayudara a buscarla. Antes de salir, fue hasta la cochera, ensució sus manos con restos de aceite de mi moto y consultó: ¿Cómo encontrar la moto?. Al llegar a casa me dijo de su pequeño ritual y que la respuesta había sido el hexagrama 24- El Retorno. Sin demasiado tiempo para análisis, retuvimos como síntesis que hablaba de 7 días para que llegara el Retorno. Preferimos no tomar literalmente aquello de los días y comenzamos a caminar. La encontramos a 7 cuadras. Avisé a la policía que no necesitaban preocuparse más por mi vieja amiga pero la fuerzas de seguridad dieron la orden: No la toque, necesitamos hacer los peritajes correspondientes! Siete días más tardes pude recuperarla de los ladrones y de la jefatura policial.

       Este hecho marcó un hito. Ahora mi curiosidad era infinita. Había algo en ese libro en lo que por primera vez podía "confiar" pues funcionaba. Era muy joven y descreía de casi todo, pero este antiquísimo rejunte de extrañas formas de decir, se había comunicado de un modo único y con una precisión incontestable. 

Festejando El Retorno


       Ese día pude comprender lo que Borges quería decir con la última estrofa de su poema -Para una versión del “I King”: "... Pero en las grietas está Dios, que acecha." 

       

Poema Para una versión del "I King" de Jorge Luis Borges

5 comentarios:

  1. Introducción maravillosa. Sencillamente me transportaste a los primeros pasos de tu jornada. Comparto tu amor por el conocimiento y tú busqueda empírica para desenredar este tejido. Esperaré con ansias cada entrada!

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    1. Por alguna extraña razón no podía ver tu comentario. Te agradezco Laurita tu compañía en este viaje y no te prometo que sea tan seguido, pero cada vez que tenga inspiración suficiente, trataré de ir sumando pasos al recorrido. Abrazo!!

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  2. Sergio, primeramente te digo que estoy impaciente por leer más!
    Me encanta tu historia de cómo te acercaste al I Ching, ó el I Ching a ti, y más me encanta la labor que haces compartiendo tu camino en el I Ching con todos, gracias por eso amigo :-)
    ¡Los Viejos están contigo!

    Leticia.

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    1. Hola Amiga Navegante!! Otro puerto más y a zarpar nuevamente, de eso se tratan los cambios, pero que te puedo contar yo que no lo sepas sobradamente? Gracias Amiga querida!! Te aviso sobre próximos destinos...

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    2. Gracias!
      En el carajo nos vemos :-)

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